La ciudad de París es una capital repleta de vestigios de la historia de Francia. Para poder contemplarlos sin obstáculos, regálate un crucero inolvidable por el Rio Sena. Las orillas del río parisino están salpicadas de numerosos monumentos históricos, ¡así que no pierdas la oportunidad de admirarlos desde el agua!
De la Torre Eiffel al Palacio Nacional de los Inválidos

Para descubrir París desde una nueva perspectiva, regálese un crucero por el Rio Sena, salpicado de sus emblemáticos muelles. Una actividad deslumbrante en la que tendrá la oportunidad de admirar los monumentos más bellos de Francia desde un barco. Todo ello acompañado de una copa de champán o de un dulce capricho (si lo desea). Desde los primeros instantes de su crucero, que comienza en el distrito 7, a los pies de la Torre Eiffel, tendrá la oportunidad de contemplar esta Dama de Hierro en perspectiva. Con más de 324 metros de altura, es un emblema histórico de la capital. Al mismo tiempo, también tendrás la oportunidad de ver a lo lejos la explanada del Trocadéro.
Durante su crucero, podrá admirar el Grand Palais, situado a orillas de los Campos Elíseos. Un monumento histórico que acoge a lo largo de todo el año diversos eventos artísticos. Podrá disfrutar plenamente de las grandes exposiciones de artistas de renombre como Picasso, Renoir y otros. Aunque se construyó a principios del siglo XX, el Grand Palais sigue siendo tan moderno como siempre gracias a su arquitectura, que combina cristal, acero y piedra. Los apasionados de la historia no dejarán pasar la oportunidad de conocer a los artistas más destacados de siglos pasados gracias a una multitud de exposiciones en torno a obras artísticas contemporáneas. Al otro lado de la orilla se encuentra el Hôtel des Invalides, reconocible por su cúpula diseñada por los artistas de Luis XIV.
No te pierdas la oportunidad de pasar por debajo del puente Alexandre III, uno de los puentes más emblemáticos de París. Situado frente al puente de la Concordia, este arco te transporta a la Belle Époque, con sus pilares coronados por figuras de bronce y sus farolas de hierro fundido.
Desde el Museo de Orsay hasta Notre-Dame de París
¡Es el turno de los museos! El Museo de Orsay, ubicado en el corazón de la antigua estación de Orsay, resulta igual de atractivo tanto de día como de noche (¡si decides subir a bordo de un crucero con aperitivo!). Al otro lado de la orilla, encontrarás el famoso Museo del Louvre. Con su pirámide de cristal, sus fachadas recuerdan la época en la que albergaba a los reyes de Francia y su fabulosa colección de obras de arte.
En la Isla de la Cité, podrás ver la Conciergerie, con su aspecto de fortaleza medieval. Vestigio del antiguo Palacio de la Cité, fue la sede del poder de los reyes de Francia en siglos pasados, antes de ser transformada en prisión a finales del siglo XIV. A pocos metros de allí se encuentra la famosa catedral de Notre-Dame de París. Este ángulo es ideal para tomar magníficas fotos de una de las arquitecturas más bellas de la capital. Sus increíbles vidrieras, así como sus gárgolas petrificadas, le confieren todo su encanto. Una obra maestra que pone el broche final a su recorrido de ida, a lo largo del Sena. El camino de vuelta le permitirá inmortalizar una vez más toda esta arquitectura en fotos.





